No puso muy buena cara Amaia cuando le planteé recorrer la costa cantábrica en bicicleta. Consciente que la primera vez que se viaja con alforjas marca, le convencí que probara esta droga ofreciéndole un poker ganador: poca montaña, playa, albariño y pulpo. Amaia respondió como una leona y prometió que repetiría...
Recomendamos esta ruta a todas aquellas personas que no tengan mucha experiencia con alforjas y prefieran evitar la masificación del Camino de Santiago "Francés".
Si tienes poco presupuesto parte del trayecto recorre el Camino de la Costa y ayuda a economizar el viaje...
Lo que verdaderamente hace este trayecto muy recomendable es la espectacularidad de sus paisajes y una gastronomía para volverse loco. Pueblos pesqueros, playas de anuncio de televisión, cabos, olas, acantilados, hórreos...Si te cansas de la bici no tienes más que arrimarte al primer pueblo y descansar en una playa mientras saboreas pulpito con un rico vino autóctono. Qué más se puede pedir?
Nosotros fuimos sin guía y sin saber exactamente qué había por el camino. Y nos sorprendió. También tuvimos suerte con la lluvia, que aunque cayó en abundancia, lo hizo de noche.
Esta es una ruta fácil. El ritmo lo pone cada cual. A todos los que no habéis hecho un viaje en bici, os animamos a probarlo. No os arrepentiréis.
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